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VIH/SIDA (Virus de Inmunodeficiencia Humano/Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida)

El VIH es el virus que causa el SIDA.

El SIDA se descubrió por primera vez en los Estados Unidos en el año 1981 y es ahora una epidemia principal en todo el mundo. Con frecuencia, los síntomas tempranos del SIDA pasan desapercibidos o pueden incluso tener las características de la influenza.

La enfermedad no tiene cura.

Transmisión (cómo ocurre el contagio):

  • El contagio ocurre a través del contacto con la sangre, el semen o las secreciones vaginales de una persona infectada.
  • Se contrae a través del sexo oral, anal o vaginal, a través del intercambio de agujas entre los usuarios de drogas o mediante el contacto con sangre infectada.
  • Puede transmitirse de la madre al bebé durante el embarazo, el parto vaginal o a través de la leche materna.
  • El ser portador de otras enfermedades de transmisión sexual (como el herpes y la clamidia) aumentan el riesgo de la transmisión y el contagio de VIH.

Complicaciones:

  • Las infecciones que un cuerpo sano normalmente podría combatir a menudo se convierten en infecciones que pueden costarle la vida a una persona con SIDA, debido a que su sistema inmunológico está debilitado.

Prevención:

  • Abstinencia sexual.
  • Un matrimonio fiel y una relación monógama recíproca con una pareja no infectada.
  • Los condones de látex, si se usan correctamente todo el tiempo, pueden reducir el riesgo de contagio pero no lo eliminan.
  • Evitar el contacto con la sangre. No tocar la sangre de otra persona sin guantes de látex. No intercambiar o compartir agujas.
  • No existe una vacuna para prevenir la infección del VIH.

Tratamiento y/o cura:

  • No se conoce cura alguna.
  • Los medicamentos pueden ayudar a retrasar la aparición inicial del SIDA, si bien no siempre funcionan para todo el mundo y no todos tienen acceso a ellos.
  • Los medicamentos se usan para tratar y disminuir los síntomas de las enfermedades relacionadas con el SIDA.

Datos adicionales:

El VIH es una infección viral que se transmite a través del contacto con sangre infectada o fluidos del cuerpo, entre ellas, semen, secreciones vaginales y leche materna. Las formas más comunes de contagio y transmisión del virus incluyen sexo anal, vaginal y oral, intercambio de agujas entre usuarios de drogas y, con muy poca frecuencia, mediante las transfusiones de sangre infectada o productos sanguíneos. El VIH es un virus que mata las células que ayudan al cuerpo a combatir las infecciones y enfermedades.

El virus se puede transmitir si la sangre, el semen o las secreciones vaginales infectadas entran al cuerpo a través de pequeños cortes o úlceras en la piel o en las membranas que cubren la vagina, el pene, el recto o la boca. Es más fácil contraer VIH si la persona ya es portadora de una enfermedad de transmisión sexual, como por ejemplo, la clamidia o el herpes. Asimismo, la persona infectada por VIH que tiene otra ETS puede transmitir el VIH más fácilmente a su pareja sexual. El VIH no se transmite a través del contacto casual con la persona (por ejemplo, compartiendo utensilios para comer, toallas y ropa de cama, piscinas, teléfonos o asientos de inodoro), ni a través de las picaduras de mosquitos.

Una vez que el VIH ha entrado al cuerpo, el virus ataca al sistema inmunológico. Generalmente, los síntomas iniciales pasan desapercibidos y pueden ser parecidos a los de la influenza. Normalmente, el cuerpo es capaz de llegar a un control moderado de este virus. Este estado por lo general dura unos 10 años.

Después de este período, el cuerpo es cada vez menos hábil para combatir el virus y, a medida que aumenta la presencia del virus en el cuerpo, es posible clasificar a la persona como paciente con SIDA. Las personas afectadas contraen enfermedades relacionadas con el SIDA, debido a que el sistema inmunológico ya no puede combatir los gérmenes de la vida diaria que causan infecciones. Sin embargo, algunos medicamentos son capaces de retrasar la aparición inicial de las infecciones relacionadas con el SIDA, y hacer que disminuyan los síntomas de las distintas enfermedades.

Una mujer embarazada que está infectada por VIH puede transmitir el virus a su bebé durante el embarazo, el parto y mediante la leche materna. Toda mujer embarazada debería hacerse pruebas de detección del VIH. Si dicha prueba resulta ser VIH positivo, puede recibir tratamiento inmediato durante su embarazo y disminuir en gran medida la posibilidad de transmitir el virus a su bebé.

Aunque algunas personas son capaces de combatir el virus de VIH con mayor eficacia, quienes son portadores de la infección finalmente contraerán SIDA. No se conoce cura para el VIH, pero el tratamiento puede ayudar a las personas con VIH a vivir una vida más duradera, retrasando el inicio del SIDA.

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Last revised: September 18, 2008